miércoles, 23 de diciembre de 2009

Penguin

Dudo que en la historia de los logos haya alguno mejor que éste. Cuando en 1935 Allen Lane dijo a sus empleados que quería un símbolo «elegante pero poco serio», su secretaria pensó en un pingüino, y en seguida Lane mandó a alguien al zoo de Londres para que dibujara unos esbozos. Cuánta razón y qué acierto. 70 años después Penguin sigue siendo una de las marcas más reconocidas del mundo.

El creador de la primera versión del logo fue Edward Young, un joven oficial de 21 años a quien también debemos el diseño de la triple franja de color tan característica de los paperbacks, otra de las claves para el éxito de la editorial. El color de las franjas superior e inferior indicaba la colección o el género al que pertenecía el libro, mientras que la franja central quedaba en blanco reservada para mostrar el título y el nombre del autor en una tipografía sans serif de Eric Gill. Así tenemos el naranja para ficción, el verde para novela negra, el cereza para viajes y aventuras, el azul oscuro para biografías, el rojo para teatro, el púrpura para ensayo…

A lo largo de su historia el logo ha sufrido varias actualizaciones (como la aclamada versión de Jan Tchichold en 1948) hasta hoy día, que se ha adaptado a los distintos usos propios de la era digital. De todas formas, como se indica en la web corporativa, el pingüino siempre debe aparecer en la misma posición, dentro del óvalo color naranja (exactamente el Pantone® 1505) y siempre siempre mirando a la izquierda. No vayamos a olvidar que la clave del éxito de Penguin fue ofrecer gran literatura a pequeños precios —un libro por el precio de un paquete de cigarrillos— para gusto y disfrute de la gran masa.

En 1935, si querías leer un buen libro, o bien tenías dinero o debías tener una tarjeta de préstamo en una biblioteca. Así fue hasta que llegó Allen Lane. Tras un fin de semana con Agatha Christie en Devon, se encontró en la estación de tren de Exeter, aburrido y sin un libro entre las manos. Y sobre todo, sin la posibilidad de adquirir uno de interés por los alrededores. De esa necesidad nació Penguin, la editorial que revolucionó el sector editorial, democratizando la alta literatura y llevando el libro a establecimientos como gasolineras, estaciones de tren, estancos y grandes superficies.

En 1937 Penguin estrenó nuevas oficinas cerca del aeropuerto de Heathrow y empezó a expandirse, gracias a la serie Penguin Shakespeare y al nuevo sello del pelícano dedicada a libros de no ficción. Llegaron los 60 y tras un duro proceso contra la censura del puritanismo, Penguin vendió más de 2 millones de ejemplares en seis semanas, repito, más de 2 millones de ejemplares en seis semanas, de El amante de Lady Chatterley de D.H. Lawrence. La controversia llegó de nuevo en los 80, con la publicación de los Versos satánicos de Salman Rushdie, y en los 90, con Estúpidos hombres blancos de Michael Moore.

Penguin fue la primera editorial en tener página web y la primera en abrir una tienda de descarga de libros electrónicos. Hoy día tiene oficinas en quince países —empezando en los Estados Unidos en 1939 hasta Penguin Irlanda, inaugurada en 2003— y tiene un catálogo vivo de más de 5.000 títulos. ¿Quién llamó patosos a los pingüinos?

3 comentarios:

Lily dijo...

I love the way a battered old Penguin classic printed in the 1960's with its yellowing pages as brittle as a dead leaf and too small print with barely any margins smells of suitcases and bedside tables and cigarettes, and covered in wine stains and scribbled phone numbers. They just get better with age.

ea! dijo...

són molt maques la versió tassa i al versió bolso, encara que la política de color de franges no la respecten. amb la mquinària dels 60 portar el ritme de producció de 2 milions en una setmana devia embogir als operaris i enquadernadors...

Supernova dijo...

Sí... Imagina't! M'agrada molt tot el merchandising Penguin. A vegades prenc el cafè del matí en la tassa de "A brave new world", per tenir un regust d'optimisme i pensar que el que ens envolta potser no està tant malament...