martes, 12 de enero de 2010

"Donde viven los monstruos" · Maurice Sendak

Hay cosas que en el mismo momento de su nacimiento se convierten en clásicos a pesar de que empiecen tropezando. Éste es un buen ejemplo, y me explico. Desde su primera publicación por Harper & Row en 1963, esta fascinante historia de Maurice Sendak sobre el viaje interior de un niño para dominar sus temores ha vendido la friolera de 19 millones de ejemplares en todo el mundo, pero su éxito no fue inminente. Estuvo prohibido en bibliotecas y escuelas y recibió críticas nefastas, pues no entendían que en un libro para niños aparecieran monstruos de manera tan explícita y sentimientos como la furia y el odio, presentes en todos los niños y escondidos hasta la fecha en los libros infantiles, que preferían retratar una infancia más idílica y ejemplar. Fueron las repetidas y constantes demandas de los niños las que ablandaron a críticos y pedagogos, que desde entonces no han hecho más que alabarlo (aunque en España siguen sin encontrarse muchos de sus libros…).

Estos días podemos disfrutar de la adaptación cinematográfica del libro (Spike Jonze, 2009), donde Sendak es uno de los productores y el guión ha contado con Dave Eggers, de McSweeney's (tomad nota porque esto va a ser una próxima entrada). ¿Pero sabíais que ya había un corto animado (Gene Deitch, 1973), un video juego, y hasta una ópera (Oliver Knussen, 1980)?

Maurice Sendak nació en Nueva York en 1928, el mismo día que Mickey Mouse, a quien admiraría de por vida. Hijo de emigrantes judíos polacos, de pequeño fabricaba sus propios libros con recortes de periódico, inspirado por los cuentos que su padre le contaba sobre las tradiciones judías. Donde viven los monstruos, La cocina de noche y Algo ahí fuera componen una trilogía donde el autor hace hondas reflexiones sobre el mundo sentimental y absolutamente profundo de los temores y deseos de los niños. Muchos siguen preguntándose si es apropiado que temas como la sexualidad, la supervivencia o la ira se traten en libros infantiles, a lo que Sendak suelta de un plumazo: «A los niños no hay que protegerles de la vida», y añade rotundo: «Creo que los niños entienden el significado profundo de todas las cosas. Somos los adultos los únicos que sólo nos quedamos en la superficie».

Donde viven los monstruos ha sido objeto de múltiples interpretaciones… Hay quien afirma que es el único álbum ilustrado con una profunda y bella reflexión psicoanalítica de la ira, o quien dice que el libro puede leerse desde un prisma freudiano, ¡y hasta colonialista! Yo no os voy a contar la historia, eso sería pura traición y totalmente inútil. Sí voy a compartir mi interpretación… El fondo humano y la sensatez de este libro son para mí las claves de su éxito. Todos tenemos un lado oscuro, y seamos honestos, cuando nos vestimos de lobos (en mi caso de loba, claro ;D), y le damos rienda suelta, es porque en el fondo sabemos que nos espera una cena caliente en la mesa. Y quienes no la esperan, se lanzan y se abandonan al vacío, quizás para no volver…

4 comentarios:

Lily dijo...

Let the wild rumpus start!
A great motto for the new year...

Supernova dijo...

I love you so... I'll eat you up!!

carina dijo...

Muy bello tu texto, Olga. A mi me encanta este libro. Tengo un ejemplar que lo compr ... Leer másé en una libería de viejo cuando Clara era bebé. No sabía entonces que era un clásico pero un día hablando con la fundadora de la editorial Kókinos me dijo que su libro infantil favorito era este. Debo decir que Clara nunca conectó con él. hace poco leí que Sendak le inspiró el temor que le daba de niño besar a todos esos adultos, familiares o amigos de sus padres, un poco repugnantes por sus olores o estética. Eran como monstruos.

Supernova dijo...

Gracias por el comentario Carina. Pues yo leí que Sendak lo escribió a modo de venganza, pues de pequeño le obligaban cada semana a ir a ver a sus tíos, que eran unos rancios... De hecho, ¡bautizó a los monstruos con sus mismos nombres!
Por cierto, si hablas de nuevo con Kókinos, diles que hay libros de Sendak sin publicar...