sábado, 24 de agosto de 2013

Los tres monos sabios

Todos conocemos estos refranes: “En boca cerrada no entran moscas”, “A palabras necias, oídos sordos”, “Ojos que no ven, corazón que no siente”… No son más que un eco del código moral chino conocido como santai (del s. VIII) que promulga el uso restringido de los tres sentidos a lo que vale la pena. Mizaru, Kikazaru y Iwazaru (así se llaman los monos en japonés) nos dicen: “No veas (el mal), no escuches (el mal), no hables (el mal)”. A veces, también hay un cuarto mono, Shizaru que, de brazos cruzados, simboliza el principio de “No hagas (el mal)”. En fin, los monos nos dicen: d i s c e r n i m i e n t o, señores. Y sean buenos.
Aunque hay otras (varias) interpretaciones... De hecho, la comentada representa el significado para la élite intelectual china, pues para el pueblo chino, significaba (y significa, según Wikipedia) la rendición al sistema, la prudencia de no ver ni oír la injusticia, el mantente calladito.
La creencia china nada tenía que ver con los monos, pero debido a un juego de palabras (saru es mono en japonés), los simios salieron a escena. Estos tres monos sabios o san saru (三猿) se hicieron muy populares en Japón en el s. XII y desde hace casi 400 años están representados en una escultura de madera de Hidari Jingorō situada en el santuario de Toshogu al norte de Tokio (ver foto). Desde entonces forman parte de la cultura popular (cine, música, y hasta castillos de arena), y una de las poquísimas posesiones que mantuvo Gandhi en vida fue precisamente una pequeña escultura de estos tres monitos.

Y ahora dime tú. ¿De qué bando eres? ¿De los prudentes o de los que no quieren perderse nada? ¿No crees que si nos mantenemos a salvo de "lo malo", nos parapetamos dentro del huevo y en el "virgencita que me quede como estoy", no vamos a perdernos también lo bueno? Yo creo que quién no se arriesga vive la mitad, y que la felicidad es de los valientes.